Carta online para restaurante con alérgenos y sin depender de un PDF.

Cómo organizar la carta en texto, revisar los avisos con cocina y enlazarla desde un QR de mesa. Por Carlos Villada · 30 de octubre de 2026.

Por qué prefiero una carta en texto a un PDF.

Una carta online para restaurante con alérgenos tiene que poder leerse desde el móvil. Un PDF preparado para imprimir puede obligar a ampliar cada columna. Si además es una foto de la carta, el texto pierde legibilidad y cuesta encontrar una categoría. En una carta en texto, el contenido se adapta al ancho del teléfono.

También es más sencillo localizar un cambio. Puedes revisar un plato, su precio y su información sin reemplazar el documento completo. Eso no significa que se actualice solo: alguien del restaurante tiene que confirmar lo que sigue disponible y qué ha cambiado en cocina.

El PDF puede seguir sirviendo para otros usos, pero no lo dejaría como única carta del sitio. Quien entra desde la mesa debería acceder a las categorías y encontrar los datos al lado del plato. Los nombres, importes e ingredientes deben salir de la carta real del negocio.

Los 14 alérgenos: de la información de cocina a la carta.

La referencia es el Reglamento (UE) 1169/2011 y la información oficial de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN). Puedes consultar también el texto oficial del Reglamento en EUR-Lex. La carta necesita trabajar con los 14 alérgenos de esa referencia, no con una selección improvisada según lo que parezca más habitual.

Antes de diseñar los avisos, pediría una relación de platos y la información de alérgenos confirmada por el restaurante. La persona que conoce la receta debe revisar cada elaboración y los ingredientes que utiliza. No deduzco la presencia o ausencia de un alérgeno a partir del nombre del plato.

Después presentaría la información en palabras junto al plato, de modo que no dependa solo del color o de un símbolo. Si utilizas una leyenda, cada abreviatura tiene que tener una explicación legible. El lector no debería memorizar una fila de iconos para entender una advertencia.

Si cambias un ingrediente, revisa también el aviso. No basta mantener el mismo nombre y precio. Tampoco marcaría un plato como libre de un alérgeno sin que la cocina lo haya comprobado. Publicar la información en la web no sustituye la revisión de seguridad alimentaria del restaurante.

Un recorrido de revisión que puedas mantener.

  1. Parte de la carta vigente y confirma qué platos pueden pedirse.
  2. Reúne la información de alérgenos que proporciona cocina para cada uno.
  3. Revisa que nombre, precio y avisos correspondan al mismo plato y receta.
  4. Comprueba el resultado desde un móvil, incluyendo el acceso a la leyenda.
  5. Al cambiar la carta o un ingrediente, revisa los avisos antes de dar la actualización por terminada.

Una tabla de trabajo interna puede ayudar a no perder la relación entre receta y aviso, aunque la carta pública tenga otra presentación. Lo importante es que la revisión no se quede en corregir el precio. Si falta un dato, no lo completo con un texto que parezca plausible.

El QR lleva a la carta, no actualiza su contenido.

El QR de una mesa puede apuntar a una dirección estable de tu web. Si esa dirección sigue siendo la carta, puedes cambiar el contenido sin imprimir otro QR cada vez. Antes de colocarlo conviene escanearlo con un teléfono y comprobar que llega directamente a la carta.

No mezclaría el QR de carta con el de reseñas. Quien lo escanea espera ver lo que se sirve, no una petición de valoración. También puedes dejar el enlace visible en la web para que una persona consulte la carta antes de venir al restaurante.

El menú del día necesita distinguirse de la carta estable. Indica cuándo se sirve y revisa que no quede publicado un menú antiguo como si fuera el actual. La fecha no debe cambiar sola para dar apariencia de actualización cuando nadie ha revisado los platos.

En Balcó, Escaparate cuesta 199 € + IVA y puede presentar carta, local y contacto. Botiga cuesta 379 € + IVA si quieres reservas de mesa o pedidos para recoger, con avisos por email. Para una cafetería pequeña, Essencial puede bastar desde 79 € + IVA. El plan depende de lo que tenga que hacer la web.

Te enseño una maqueta gratis con la información que me facilites. En la web para restaurante explico carta, reservas y grupos. Para una carta breve, desayunos y terraza, puedes mirar la web para bar o cafetería. Los importes y condiciones completos están en precios.